Disertación Económica. Por Osvaldo Montalvo.
Disertar sobre economía es relativamente sencillo. Trata sobre sucesos externos -las transacciones-, observables, medibles -las cantidades transadas, los precios-, comprobables. Cuando nos mudamos a la ideología, la cosa cambia radicalmente. Una definición amplia: la visión general del mundo de una sociedad. Una definición que nos deja sin nada, "visión", "general", "sociedad". Sin embargo, la ideología entra en una dinámica dialéctica con la economía para decidir el rumbo de cualquier sociedad.
Marx plantea que la estructura económica "sobre determina" la supraestructura ideológica en el sentido de que el modo de producción crea su propio sistema de pensamiento. El capitalismo, por ejemplo, crea el sentido de la propiedad privada. Pero no es una relación uno a uno, un capitalismo como el nuestro, por decir, genera una apreciación muy particular de lo privado, diferente, por ejemplo a los EUA.
Los sociólogos hablan del "tejido social". Buen símil, tejido textil o tejido biológico, elementos que se mantienen juntos en función de ciertos pegamentos o nudos. Como la pareja, el grupo, el equipo, el partido, la nación. Hay elementos civiles, como las normas, la Ley. Prejuicios, como la homosexualidad, la monogamia. Prejuicios religiosos, como el fuego eterno. En fin, las ideas sociales son muchas, demasiadas como para clasificarlas y definirrlas aquí. El hecho a destacar es que deben actuar como pegamento, como nudo para mantener el tejido social unido. Si no se logra esto, el mismo tejido social se afloja, su suelta, se deshilacha. Esto es lo que nos está sucediendo actualmente.
Los EUA, como ejemplo de una sociedad relativamente "exitosa" tienen varios pilares ideológicos. Me gusta mucho el del hombre "exitoso": ordenado, trabajador, monogámico, casado con dos hijos, tranquilo, conservador al punto de no enterarse ni importarle lo que sucede en el resto del mundo, "churchgoer" y, no podía faltar, fiel con el cumplimiento de sus obligaciones tributarias. Esta es la célula del tejido social americano. Para crear y conservar ésta, hay que crear -la burguesía, por supuesto (por cierto, no se han dado cuenta que nuestros "intelectuales" albergan la idea de una sociedad sin burguesía) una ideología adecuada, la del buen ciudadano. Una cosa -la clase media americana- no se da sin la otra -el "buen" ciudadano-. No me extiendo más: aquí, como nosotros somos tan brillantes, esperamos que el orden surge por generación espontánea.
Marx plantea que la estructura económica "sobre determina" la supraestructura ideológica en el sentido de que el modo de producción crea su propio sistema de pensamiento. El capitalismo, por ejemplo, crea el sentido de la propiedad privada. Pero no es una relación uno a uno, un capitalismo como el nuestro, por decir, genera una apreciación muy particular de lo privado, diferente, por ejemplo a los EUA.
Los sociólogos hablan del "tejido social". Buen símil, tejido textil o tejido biológico, elementos que se mantienen juntos en función de ciertos pegamentos o nudos. Como la pareja, el grupo, el equipo, el partido, la nación. Hay elementos civiles, como las normas, la Ley. Prejuicios, como la homosexualidad, la monogamia. Prejuicios religiosos, como el fuego eterno. En fin, las ideas sociales son muchas, demasiadas como para clasificarlas y definirrlas aquí. El hecho a destacar es que deben actuar como pegamento, como nudo para mantener el tejido social unido. Si no se logra esto, el mismo tejido social se afloja, su suelta, se deshilacha. Esto es lo que nos está sucediendo actualmente.
Los EUA, como ejemplo de una sociedad relativamente "exitosa" tienen varios pilares ideológicos. Me gusta mucho el del hombre "exitoso": ordenado, trabajador, monogámico, casado con dos hijos, tranquilo, conservador al punto de no enterarse ni importarle lo que sucede en el resto del mundo, "churchgoer" y, no podía faltar, fiel con el cumplimiento de sus obligaciones tributarias. Esta es la célula del tejido social americano. Para crear y conservar ésta, hay que crear -la burguesía, por supuesto (por cierto, no se han dado cuenta que nuestros "intelectuales" albergan la idea de una sociedad sin burguesía) una ideología adecuada, la del buen ciudadano. Una cosa -la clase media americana- no se da sin la otra -el "buen" ciudadano-. No me extiendo más: aquí, como nosotros somos tan brillantes, esperamos que el orden surge por generación espontánea.
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