JUANA OGANDO ENCARNACIÓN: MUJER DE CARÁCTER FUERTE, BELLEZA SINGULAR Y DECISIÓN FIRME Por: Federico Cabrera
JUANA OGANDO ENCARNACIÓN: MUJER DE CARÁCTER FUERTE, BELLEZA SINGULAR Y DECISIÓN FIRME
Por Federico Cabrera
Producto nato del Sur agreste de bayahonda, guayacanes y cambrones centenarios, Juana Ogando Encarnación era miembro de una "tribu" de guerreros valientes e indomables por cuyas venas corría sangre de patria y de amor ferviente e irrenunciable q la libertad.
Eran sus padres Juan Ogando Montero y María Catalina Encarnación (May Talina), una noble y digna pareja que al parecer eta originaria de Pedro Corto, jurisdicción de San Juan de la Maguana, cuyo hogar fue por años la casa de la patria dominicana en plena comarca fronteriza, a decir del escritor Joaquín Balaguer.
Hermana de los aguerridos generales Timoteo, Andrés, Benito y Fermín Ogando Encarnación, Juana Ogando fue nada menos que la "mujer de guerra" del presidente Ulises Heureaux (Lilís), quien antes de alcanzar la Primera Magistratura del Estado se convirtió en toda una celebridad en el Suroeste del país, hecho ocurrido básicamente durante la llamada "Guerra de los Seis Años".
Una tradición muy arraigada en el valle de San Juan de la Maguana le atribuye a Juana Ogando Encarnación haber participado, junto a una de sus hermanas, en la preparación de los armamentos que se utilizaron en algunos de los combates de la Guerra de los Seis Años, histórica epopeya liderada desde la frontera Suroeste por José María Cabral y los Ogando para impedir que Buenaventura Báez comprometiera, con sus conocidos despropósitos, la soberanía nacional dominicana.
EL "FLECHAZO" DE JUANA Y LILÍS
Fue precisamente durante la Guerra de los Seis Años que Juana Ogando Encarnación y el entonces coronel restaurador Ulises Heureaux (Lilís) "se flecharon", especial momento del que resultó una singular relación marital que escribió un largo e importante capítulo de la historia nacional.
Según el escritor Joaquín Balaguer, ese singular encuentro entre Juana y Lilís se produjo en el poblado de Comendador (hoy cabecera de la provincia Elías Piña), en ocasión del velatorio del valiente general Andrés Ogando Encarnación, quien fuera uno de los principales lugartenientes de José María Cabral durante la Guerra de los Seis Años.
Se dice que Juana Ogando Encarnación ejerció una gran influencia en Lilís, y que en muchas ocasiones la valiente dama suroestana expuso su vida para salvar al legendario general que fue Presidente de la República en tres ocasiones.
Incluso, se dice que durante la férrea dictadura de Lilis, la intrépida y valiente Juana Ogando Encarnación organizó un "cuerpo de dragones" que dependía directamente del mandatario.
Se da por un hecho que en multitud de ocasiones, Juana Ogando Encarnación puso al tanto a Lilís de los planes que se urdían para derrocar su gobierno y "quitarlo del medio", como se dice popularmente en la República Dominicana.
La amplia labor de Juana Ogando Encarnación no se concentró en lo concerniente a servicios de inteligencia, sino que la extraordinaria mujer también puso particular empeño en promover el apoyo del gobierno en los barrios y campos más vulnerables del país.
Con Juana Ogando Encarnación, Lilís procreó tres hijos: Rosa, Ulises y Teresa Heureaux Ogando.
Ulises Heureaux Ogando, el único varón de los tres hijos procreados por Juana Ogando Encarnación con el Presidente Lilís, fue novelista, cuentista, periodista y autor de hermosas canciones.
SONETO DE BALAGUER A JUANA OGANDO
El escritor Joaquín Balaguer, en su libro "Galería Heroica", le dedica a Juana Ogando Encarnación un soneto cuyos versos son los siguientes:
"Juana Ogando mejor que muchos hombres combatía,
Firme, como intrépida amazona,
Las manos como garras de leona,
La primera también en la osadía.
Esquivo, el enemigo le temía.
Digna por su valor de una corona.
Era la tropa adicta a su persona
Porque siempre al peligro se exponía.
Pero esta “Doña Bárbara” bravía,
Que a los ojos de todos parecía
La inspiración suprema de la tropa,
Ante Heureaux su arrogancia deponía,
Y él, como el toro domador de Europa
Con un beso en sus brazos la rendía".
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