Dominican Republic in 1914
Dominican Republic in 1914, described by Alpheus Hyatt Verrill / República Dominicana en 1914, descrita por Alpheus Hyatt Verrill
Alpheus Hyatt Verrill ( https://en.wikipedia.org/wiki/Alpheus_Hyatt_Verrill ) was a native American from New Haven, Connecticut. He traveled extensively throughout the Americas and published several books of his travels and other issues. One of his books is Puerto Rico Past and Present, and St. Dominic of Today (Puerto Rico in the past and present, and Santo Domingo today). In that book narrates Hyatt Verrill with luxury details of Puerto Rico, Dominican Republic and Haiti based on their findings and impressions during the trip that made these places. Read these pages is to transport us to the Dominican Republic for four generations, of our parents, grandparents or great-grandparents.
Here we quote some information that give us an idea of what was the Dominican Republic in the first half of the twentieth century, before arising events that marked the country as the first US invasion in 1916, the Trujillo dictatorship from 1930 or Civil war in 1965.
¨It seems that the country lacks a color barrier because they are talking and sharing freely and white men, mestizos and black women. Blacks and whites marry each other, blacks occupy political positions on an equal footing with the mestizos and whites, and there is evidence that Dominicans consider all men as equals regardless of their skin color. There is, more or less, a color distinction between the upper class, but due to miscegenation, which has occurred for centuries, it is impossible to have prejudices of color and race as we Americans have¨
Alpheus Hyatt Verrill era un estadounidense originario de New Haven, Connecticut. Viajó extensamente por todo el continente americano y publicó varios libros de sus viajes y otros temas. Uno de sus libros es Puerto Rico Past and Present, and San Domingo of Today (Puerto Rico en el pasado y presente, y el Santo Domingo de hoy). En ese libro Hyatt Verrill narra con lujos de detalle a Puerto Rico, República Dominicana y Haití en base a sus hallazgos e impresiones durante el viaje que hizo por estos lugares. Leer esas páginas es transportarnos a la República Dominicana de hace cuatro generaciones, la de nuestros padres, abuelos o bisabuelos.
A continuación citamos algunas informaciones que nos dan una idea de lo que fue la República Dominicana en la primera mitad del siglo XX, antes que surgieran acontecimientos que marcaron al país como la primera invasión estadounidense en 1916, la dictadura de Trujillo a partir de 1930 o la guerra Civil de 1965.
La dualidad en la isla de Santo Domingo
La dualidad en la isla de Santo Domingo
La isla está dividida en dos países conocidos por Haití y la República Dominicana. La primera ocupa más o menos el tercio occidental y la segunda el resto de la isla.
A pesar que estos dos países ocupan la misma isla y están separados por una línea fronteriza imaginaria; en hábitos, manerismos, gente e idiomas son tan distintos como si estuvieran en dos continentes diferentes. Mientras los haitianos hablan un patua francés y predominan las costumbres y leyes francesas; los dominicanos hablan español y son españoles en manerismos, en el aspecto y en temperamento. Mientras los haitianos rechazan a los extranjeros y al capital extranjero, las empresas extranjeras y las profesiones extranjeras; los dominicanos les dan la bienvenida a los extranjeros y ofrecen todas las facilidades a los inversionistas extranjeros, hombres de negocios extranjeros e industrias extranjeras. Mientras el 90% de la población de Haití es negra y el país es atrasado y retrogresivo; la gente de la República Dominicana es progresista y muy consciente de la importancia de la buena higiene, mejoras materiales y desarrollo, y menos de un tercio de su población es negra.
En los pueblos haitianos las calles son malas, sucias y sin drenaje; hay pocos edificios grandes, el abandono y el deterioro está a la vista de todos, y las comodidades modernas casi no existen. En las ciudades dominicanas las calles son rectas, limpias, suaves y bien mantenidas; los edificios grandes son numerosos y abundan los vehículos, los teléfonos, la electricidad y las comodidades modernas. Ambas naciones se parecen en un aspecto, sufren de revoluciones constantes y aún no han aprendido que la paz produce prosperidad. De todas formas, entre los dos países hay una diferencia tan vasta que viajar desde Haití a la República Dominicana hay un cambio tan positivo como lo expresó un visitante: “es como pasar por un túnel y ver la luz del día”.
Características demográficas
Características demográficas
La gente de la República Dominicana en su mayoría son de ascendencia española. Algunos son blancos puros, otros están mezclados con sangre negra, otros están mezclados con indios y otros tienen una combinación de blanco, indio y negro.
Mientras los negros puros o casi negros tienen una presencia mucho menor que en Haití, sin embargo la República Dominicana tiene muchos negros. A lo largo del litoral y en las plantaciones hay cantidades inmensas de negros originarios de las islas Turcas y Caicos, las Bahamas, Jamaica y de otras islas caribeñas; mientras en Montecristi y en otros lugares hay una buena cantidad de negros nativos de Santo Domingo y de Haití. En otras áreas los negros están esparcidos por las poblaciones de tal manera que apenas son visibles; y mientras de ninguna manera se puede decir que República Dominicana es un país de negros, sí es un país de gente mestiza.
Regados por el país hay pueblos de blancos donde los blancos puros de ascendencia española son más numerosos que los mestizos, y esta gente es muy orgullosa de su linaje español ininterrumpido. Sin embargo, en la mayoría de los sitios los mestizos son más numerosos que los blancos, pero su color de piel es mucho más claro que en la mayoría de las islas caribeñas y para un observador superficial una porción muy grande de los mestizos serían aceptados como blancos.
Parece que el país carece de una barrera de color porque se ven hablando y libremente compartiendo hombres y mujeres blancos, mestizos y negros. Los blancos y los negros se casan unos con otros, los negros ocupan posiciones políticas en igualdad de condiciones con los mestizos y los blancos, y hay evidencias que los dominicanos consideran a todos los hombres como iguales sin importar su color de la piel. Existe, más o menos, una distinción de color entre la clase alta, pero debido al mestizaje, el cual ha ocurrido desde hace siglos, es imposible que tengan prejuicios de color y raza como lo tenemos nosotros los norteamericanos.
Fuente : Patria Dominicana
Fuente : Patria Dominicana
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