Machetes por Robert Cabral.
Dominicanos:
Cuando, los machetazos, las mutilaciones de brazos, manos o extremidades, fueron una forma de agresión y violencia, o una modalidad de riñas en la República Dominicana?Cuando?
Todos sabemos la verdad de como este fenómeno, esta práctica de violencia primitiva, empezó a instaurarse en la sociedad dominicana.
El dominicano no usaba el machete como arma o instrumento de violencia criminal.
Está modalidad emerge ahora como parte de la cultura de violencia que se ha generado en nuestros barrios, zonas urbanas, y rurales.
Y este fenómeno esta conectado directamente a varios factores que tienen que ser examinados:
1. La masiva incursión y establecimiento, desordenado y caótico, de millones de haitianos en todo el territorio nacional, sin ningún orden, ni control de autoridad dominicana.
2. El establecimiento de esa población extranjera, bajo el libertinaje de sus propias condiciones de vida en su país, Haití.
3. El ejercicio de sus mismas prácticas violentas y sangrientas, primitivas y ancestrales, basadas en el animismo. Los haitianos consideran que solo se eliminan los "espíritus malignos" del cuerpo enemigo, amputando, atacando y mutilando, las extremidades.
4. La sangre, es parte de un ritual de "consumación", que ejerce un hechizo eufórico eufórico de violencia y redención para los haitianos. Ellos construyeron su sociedad y su cultura bajo esos códigos de violencia, como instrumento de redención. Por eso, todos sus conflictos los resuelven con la violencia irracional y el machete.
5. El establecimiento de esta cultura de la violencia haitiana, está generando una oleada en cadena en nuestros barrios, donde conviven la marginalidad y la exclusion, con un fuerte incremento de la haitianizacion acelerada de nuestra población.
6. La superpoblación nacional que está superando todas nuestras estadísticas y estándares demográficos y de servicios, generado una verdadera "explosión poblacional", que sobrepasa nuestras capacidades y recursos, renovables y no renovables.
7. Casos tan dolorosos como horripilantes, como Cielo García, Domingo Pujols, Jorge Luis, el joven agricultor y otros muchos mas, decenas de casos, están ahí, y no son fruto de la inventiva nuestra, están documentados.
La Dra. Colombina Jhonson, con motivo de aquel valiente y decidido desahogo que hizo esta destacada cirujana, desde el UVI del Darío Contreras, relató con pavor y sorpresa, los eventos médicos que llevaban a los haitianos a dicho hospital, donde la mayoría eran casos de sangre por heridas de machetes en situaciones de delincuencia y riñas.
Por eso vemos, con asombro, y estupor, como nuestros barrios y ciudades arden, y se consumen cada día, y sus pobladores son arrastrados a merced de oleadas de violencia irracional y cada vez más sangrienta y extrema.
Pero nuestras autoridades de justicia, y de seguridad, inmersas entre la desidia y el ritualismo proselitista, cuando no asegurando sus patrimoniales posiciones, han perdido la perspectiva del problema real que tiene arrinconada a la sociedad dominicana.
Y todavía falta más, mucho más. Todavía no hemos visto los collares de fuego, al estilo Lavalas.
Jose Papito Bordas, Angelina Guerrero Garrido, Camelia Vargas, Camelia Michel Díaz, Maria Heinsen, L.p. Gil, Federico Henriquez Gratereaux, Federico Palladino, Bruno Cavanus, Bruno Valdeiras
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